Rem. Driver 8

Cuando recorres la mitad del camino ya no te puedes volver atrás, ni tan siquiera hay que volverse nada más haberlo empezado. Da igual cual sea el destino y el sentido de haber elegido ese y no otro. Lo más importante es llegar, si te pierdes hay que tener la habilidad de encontrar la senda correcta, muchas veces no es fácil. Pero, ¿Cuál es la dirección ? Supongo que cada uno tendrá una, no lo sé.

No me gustaría aburrirles con teorías morales gratuitas y triviales sobre lo bueno y lo malo, primero porque no las tengo y segundo porque no creo que sea la persona más adecuada para hacerlo. Puedo expresar con palabras lo que pienso, habitualmente coincide con lo que creo, otras no tanto. Y como la música nos puede ayudar afrontar situaciones y pasar por diferentes estados de ánimo es y será, por lo menos aquí, la única protagonista. Porque las canciones nos provocan sentimientos en donde la tristeza se mezcla con la alegría en una estrofa o donde la felicidad se junta con la desdicha en otra. Pero tengan cuidado porque no va más allá, sólo son canciones. Nada más.

Nuevamente en este blog REM, en esta ocasión con una joya de la década de los ochenta. “Driver 8”
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