L.A. Hands

Una búsqueda al infinito, un lugar meramente capaz de ser soñado, un sonido inquietante que amenaza con hacerte escribir, con hacerte sacar lo mas profundo y prohibido de ti, lo que no quieres decir, lo que hablas y callas, lo que intentas expresar pero a la vez escondes, quiero dejarme llevar, seguir la línea que corrompe mi emoción, dibujar el acto de una obra de teatro que intenta llegar al centro de un punto, al centro de mi, a ser un espectador que no busca la crítica que busca verse en acción sobre un escenario no tan lejano, al proceso que emerge de la nada, que evoluciona sin cesar, que es imperceptible pero que busca un final, a la magia que envuelve a cada personaje dando sentido a un conjunto, que llega de formas distintas expresando la misma escena, que nos advierten de la subjetividad, de la subjetividad de nosotros mismos, de que somos lo que sentimos y como lo sentimos, de que posiblemente seamos mas felices interpretando que siendo lo que realmente somos, al fin y al cabo la vida es una obra repleta de actos, un teatro, un instante de la realidad, al que nos aferramos, en el que creemos encajar piezas imperfectas de un puzzle infinito que busca respuestas a todo planteamiento que se escapa de nuestros sentidos, a experiencias lejanas y a otras que surgen de la nada, que nos llenan y no sabemos porque, a los planes perfectos que no se piensan, a las personas especiales que nos hacen sentir vivos, reír sin parar o llorar, a la magia que envuelve ocasiones únicas imposibles de expresar, a frustraciones que algún día se anhelarán, que te dan una oportunidad.

Porque no quiero buscar respuestas a preguntas que no puedo responder, que no puedo ni tan solo imaginar, porque solo quiero dejarme llevar, sentir y completar la parte finita de cada día, el misterio tan solo surge, tan solo llega.

Con esta breve aportación y de la mano de L.A. solo les recomiendo que se acomoden y den rienda suelta a su imaginación, no busquen respuestas, la inspiración solo llega no decida cuando y no cuestione si quizás no lo hace…

Quiero agradecer a la persona que ha hecho posible con su texto, que esta publicación tuviera sentido. Gracias María.


Bob Dylan.Hurricane

Nunca he visto a las estrellas moverse, siempre he llegado demasiado tarde para verlas, muchas veces he mirado hacia ellas, pero no he tenido esa suerte. Solamente se escapaban de su sitio cuando retiraba la vista del cielo. Mi imaginación es la única que me da la oportunidad de verlas de aquella manera, de un modo tan abstracto como los dibujos que dejan sus estelas.
Me resulta curioso pensar en el misterio que envuelve el universo, es el gran desconocido, y he de reconocer que me gustaría descubrir lo que nos esconde. Pero si lo descubrimos… ¿Qué nos quedará por saber? Todo sería mucho más pequeño, nuestro entorno, nuestros objetivos, en definitiva nuestra vida sería insignificante ante un gigante de estas características.

No me gustaría dejar de hablar de universos, de gigantes y de estrellas, sin comentar que el 24 de Mayo de 1941 nacía en Minnesota una de las más grandes estrellas, de esas que brillan con luz propia. Músico, compositor y poeta Bob Dylan cumple hoy setenta años, historia viva de la música, referente y fuente de inspiración para muchas personas.
Hoy les dejo con una obra maestra “Hurricane” una de las canciones más populares de la década de los setenta.

The Cure. Boys don´t cry

No puedo pensar, no puedo escribir, no puedo buscar nuevas canciones, no puedo saber cómo escribirlo, no puedo encontrar la inspiración, no puedo volver pero vuelvo, podría decir lo que sí puedo pero no puedo, me gustaría poder hacer tantas cosas que no puedo hacerlas y así poder creer en lo que hago pero no puedo expresarlo. No puedo parar el tiempo y decidir, porque lo mejor es que no puedo hacerlo y si pudiera no lo haría. Puede que todo esto sea lo que sienta pero no puedo asegurar que sea real, pueden creerme o no, quizás no puedan pero si pueden les felicito. Siento no poder ayudarles.

Hoy, The Cure, nos recuerdan que los chicos no lloran… Disfruten de esta gran canción.

Rem. Driver 8

Cuando recorres la mitad del camino ya no te puedes volver atrás, ni tan siquiera hay que volverse nada más haberlo empezado. Da igual cual sea el destino y el sentido de haber elegido ese y no otro. Lo más importante es llegar, si te pierdes hay que tener la habilidad de encontrar la senda correcta, muchas veces no es fácil. Pero, ¿Cuál es la dirección ? Supongo que cada uno tendrá una, no lo sé.

No me gustaría aburrirles con teorías morales gratuitas y triviales sobre lo bueno y lo malo, primero porque no las tengo y segundo porque no creo que sea la persona más adecuada para hacerlo. Puedo expresar con palabras lo que pienso, habitualmente coincide con lo que creo, otras no tanto. Y como la música nos puede ayudar afrontar situaciones y pasar por diferentes estados de ánimo es y será, por lo menos aquí, la única protagonista. Porque las canciones nos provocan sentimientos en donde la tristeza se mezcla con la alegría en una estrofa o donde la felicidad se junta con la desdicha en otra. Pero tengan cuidado porque no va más allá, sólo son canciones. Nada más.

Nuevamente en este blog REM, en esta ocasión con una joya de la década de los ochenta. “Driver 8”

Los Planetas. Un Buen día

Este es el mejor momento, el mejor lugar y sobre todo la mejor hora. ¿Quieren saber la hora? Desde aquí no la veo pero es tarde, muy tarde. El sonido de los pájaros y sobre todo la claridad del día me dicen que ha pasado de ser muy tarde a muy temprano.

A esa hora nadie me molesta y lo que quiero escribir, al contrario que en otra ocasiones, es exactamente lo que están leyendo, nada tendría sentido si perdiera el tiempo en publicar esto al despertarme, en buscar un bonito acústico que diera sentido a estas palabras. Y ¿saben qué? Hoy no lo he encontrado. Así que me quedó con esa sensación de volver atrás, de repetir las mismas cosas y ver las mismas caras, posiblemente una pérdida de tiempo.
Sé que hay canciones para todo y para todos, pero no vale cualquiera, por lo menos para mí. Hoy en directo Los Planetas “Un buen Día” la decisión… ha merecido la pena, pueden estar seguros.