Jet.Are you gonna be my girl?

Un minuto de soledad es para alguien un regalo, para otros un minuto más de su vida. Con ese sentimiento te acuestas y con ese mismo sentimiento te levantas, si has tenido suerte quizás te haya dejado dormir, si lo ha hecho, seguramente hayas soñado con él.
Hay personas que la vida no les ha sonreído, que han tenido que crecer sin el abrazo de un amigo sin en el cariño de una madre y sin los consejos de un padre. La ausencia de afecto lo llevan grabado en sus retinas. Supongo que es difícil ser optimista pero lo mejor de todo es que han vivido para contarlo, porque aunque echen la vista atrás y no existan recuerdos de su niñez, miran al frente esperando que la vida les dé la oportunidad que se merecen para ser felices y que por una cosa u otra no tuvieron.

Romper con toda esa sensación de vacío ayudará a encontrar las personas que estarán contigo para siempre. Abran bien los ojos, estén atentos porque ese chico extraordinario, esa chica con la que soñaste… está cerca.

Are you gonna be my girl?

Coldplay.Viva la vida

A veces no soy capaz de entender la crueldad que existe en el mundo. Incomprensiblemente mientras en Libia los muertos se cuentan por miles en una guerra entre las tropas leales a Gadafi y los opositores que exigen su salida, en Japón luchan por salir adelante tras un terremoto de desproporcionadas dimensiones y un tsunami devastador que ha dejado centenares de muertos y otros tantos desaparecidos. Que diferente es todo…

La naturaleza no tuvo piedad del país nipón, cuya sociedad no deja de sorprendernos dando una lección de civismo en una situación de desastre total y sumergida dentro de una crisis nuclear donde las consecuencias pueden ser fatales en un futuro no muy lejano.
Desgraciadamente Fukushima ya no es para nosotros una ciudad desconocida, día tras día los periódicos, radios y televisiones de todo el mundo nos dan la última hora de todo lo que allí está sucediendo. En su central nuclear trabajan todos los días más de ciento cincuenta personas poniendo su vida en juego para salvar la de los demás bajo la gran amenaza de la radiactividad y explosiones constantes.

Hoy me gustaría que sonara lo más alto posible este “Viva la vida” para todos y por todos ellos. Desde Tokio. Japón “Coldplay”

Franz Ferdinand.Take me out

Lo mejor de aquella mañana fue haberme despertado, lo peor haberme dormido. Un ruido ensordecedor producido por un intenso silencio al que no estaba acostumbrado me despertó.
Abrí los ojos, no reconocía nada de lo que en esa habitación había tampoco sabía cómo había llegado hasta allí, ni siquiera sabía quién era ella. No parecía preocupada seguramente esa fuera su casa. No lo sé. No quise despertarla…

No suelo llevar reloj pero algo me decía que esa noche si lo había sacado, recuerdo haberlo utilizado para… no tiene importancia. La conclusión es que no estaba en mi muñeca, nunca me lo tenía que haber puesto. Parece mentira que en esa situación sólo me preocupara por un insignificante objeto que marca el tiempo de nuestra vida, pero sólo quería saber la hora que era, encontrar la manera de salir de allí y si reconocía la calle irme a casa lo antes posible.
Tal como lo pensé lo hice. Salí de una casa que no podría describir,la calle me invitó a mezclarme entre sus transeúntes, saqué el móvil e intente encontrar explicaciones a lo que esa noche había sucedido, fue imposible, por una cosa u otra algo me decía que esta historia quedaría en el recuerdo, tan difusa como empezó en una noche de un día cualquiera.

Dicen que todo lo bueno se hace esperar y además en este caso llega, disfruten de Franz Ferdinand. “Take me out”.

Lisa Mitchell.Neopolitan Dreams


Acomódense la función está a punto de comenzar…
El teatro en está ocasión lucía un aspecto distinto a otras veces, la apariencia me resulto original, era difícil ver una localidad vacía. El público impaciente no podía ocultar la emoción del momento, entre bambalinas la concentración era latente.
Un cartel único, nada podía salir mal, así que el telón se alzó y dió paso al espectáculo y acompañada de una gran ovación concluyó. Todo un éxito, de no haberlo conseguido las consecuencias hubiesen sido otras.

Me tocó un buen sitio lo veía todo perfectamente estaba tan cerca de aquel escenario que me sentí el artista invitado, claro que no era el único, no estuve sólo, digamos que tuve unos compañeros de teatro que quién sabe si los volveré a ver algún día. Ellos también pensarían ser protagonistas…o no.
Poco a poco los figurantes iban saliendo a escena, no consigo acordarme de los nombres de todos pero sí de unos cuantos, supongo que los sentía más cercanos créanme que al igual que yo recuerdo quiénes son, ellos recuerdan quién soy yo. No es más que una simple reflexión o mejor, intuición. Si me hubiera dedicado a estudiar este tipo de cosas quizás estaría subido en aquel escenario junto a los amantes de la interpretación y sobre todo a los de la mente humana. Pero en la vida cada uno tiene su sitio y el mío estaba en una simple butaca de ese viejo teatro.

No les he dicho de qué trataba la obra, si les parece bien otro día se la cuento... Felices sueños.

Oasis. Whatever

Donde la calma parecía ser la extraña protagonista en un mundo aun por descubrir, la confianza empezaba a brillar por su ausencia. No era nada raro encontrar signos de debilidad en su rostro, casualmente ese día la frialdad de su mirada dejaba entrever que las primeras palabras que salieran de su boca iban a cambiar el rumbo de una historia, que al igual que ese mundo está por descubrir.

Presa de sus miedos, tocó fondo. Vivió una infancia feliz, la rebeldía de su adolescencia le hizo vulnerable, y el destino le tenía preparado a un ser despreciable a su lado. A pesar de ello y consciente de no serlo se convirtió en una gran mujer con un encanto muy especial.
Por primera vez la dignidad fue mayor que el temor, tal vez el recuerdo dejó paso al odio y este hizo lo propio con un resquicio de amor propio que se le fue arrebatado hace mucho tiempo cuyo desenlace acabaría con un final… aun por descubrir.

Por un final feliz… Oasis “Whatever”